Elogio a la mujer brava

Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido.

Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos.

941873_538845762845260_479339318_n

A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden. La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca.

Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas.

Sigue leyendo

Anuncios

Si quieres cambiar el mundo ama a un hombre

Si quieres cambiar el mundo… ama a un hombre… realmente ámalo…

Ama al hombre cuya alma llame a la tuya con claridad… al hombre que te ve… al que tiene suficiente coraje como para tener miedo…

Acepta su mano y guíala suavemente hacia el fondo de tu corazón donde él pueda sentir tu calidez y descansar… y quemar su pesada carga en tu fuego…

1005702_581458625231878_206333100_n

Míralo a los ojos… encuentra a sus padres y abuelos y esas guerras donde sus espíritus lucharon… en tierras lejanas en tiempos remotos…
encuentra sus dolores y peleas y tormentos y culpas sin juicio… y déjalo todo ir… suéltalo… siente su carga ancestral… lo que busca es un refugio seguro en ti… déjalo derretirse en su firme mirada sabiendo que no necesitas espejar esa furia… porque tienes útero… una puerta profunda y dulce… para lavar y renovar viejas heridas…

Sigue leyendo