Loading… En proceso de maduración

Cada uno es el reflejo de lo que hace, lo que siente y de lo que provoca en los demás.

Una vez una amiga me dijo “Babu, vos tenés que empezar a hacerte cargo de lo que generás en los hombres”. La miré con cara de estupor, sólo atiné a decirle “pero si no hago nada” y me quedé pensando en lo que me dijo.

Creo que hace unos años empecé a entender lo que realmente me quiso decir. Capaz que nunca me hice cargo de lo que generé en el otro, hoy siento que ese fue mi gran error en mis contadas relaciones de pareja y en el resto de mis historias.

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“Sexualmente me enloqueces, sentimentalmente me enamoras”

Lo más probable es que no me hiciera cargo porque eso implica un compromiso que quizás en ese momento no podía tomar ni conmigo ni con el otro. Ser conciente de lo que uno es, hace y genera no es nada fácil, hay que hacer un largo proceso para darse cuenta qué es real y qué no. Hay que verse la cara con el verdadero yo.

Se ve que este proceso lo empecé a hacer una vez que falleció mi mamá. Ahí decidí empezar de cero. A limpiarme, a sanarme, a saber quién soy, etc. Fueron casi 3 años de ir hacia adentro, de descubrirme, de comprenderme, de aceptarme, de encontrarme conmigo misma.

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Lo que quiero…

El otro día hablando con una amiga le dije: “No sé si a vos te habrá pasado lo mismo, pero siempre que estuve con alguien me chuparon la energía”.

Si, los hombres que tuve al lado me dejaron sin energía. Sin ganas de nada. Y no tengo ni idea por qué. Pienso que puede deberse a que no eramos compatibles, a que me tenía que esforzar por ser de una manera que no era.

ImagenMuchas veces me doy cuenta que no pido demasiado, con que intenten hacer las cosas bien y no me molesten es suficiente. Disfrutaría mucho de estar con alguien que no me obligue a pensar lo que tengo que decir o hacer, que no se esfuerce en gustarme, que no trate de encajar conmigo. Simplemente que sea él y eso me va a dar la libertad a mí de poder ser yo.

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Aparecemos y desaparecemos, estamos de paso

El otro día fui al cine a ver Antes del atardecer. La película es un poco lenta, pero tiene unos diálogos imperdibles. Hay una escena donde están almorzando 3 parejas jóvenes y dos personas mayores, una mujer y un hombre, ambos viudos, entonces todos cuentan la historia de cómo se conocieron.

Uno de los chicos que estaba en la mesa, le pide a su abuelo que cuente la historia de cómo conoció a su abuela. Entonces el señor mayor dice que ella siempre le pidió que él se preocupara de él, que si él era feliz, ella también, que en vez de ser uno siempre fueron dos, y que siempre se encontraban en el medio.

Otra de las parejas jóvenes contó que se colonizaban el uno al otro, hasta que le tocó el turno a la mujer mayor que contó que cuando dormían juntos él la abrazaba y ella de esa manera se sentía protegía. Que muchas veces soñaba con él y que no sabía si era realidad o había sido un sueño, que aparecía y desaparecía y que a veces se olvidaba de su cara. Y su conclusión fue: “todos aparecemos y desaparecemos, estamos de paso.”

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Las mujeres que no encajan demasiado

Hay mujeres que vivimos nuestras vidas sin encajar en los parámetros que se esperan de nosotras o no acatamos los mandatos sociales: ya sea porque no vivimos como una necesidad o una obligación formar una familia, elegimos novio con cama afuera o somos felices sin novio… en cualquiera de estos casos no estamos bien.

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Pienso que la verdadera libertad reside en estar desapegado de cualquier necesidad. Y también creo que no es lo mismo ser libre que ser liberal.

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