Corazón consciente

Nada ni nadie puede borrarse del corazón. Una vez que tocamos a alguien y fuimos tocados a cambio, una vez que lo abrazamos y fuimos abrazados a cambio, que lo reconocimos y lo dejamos entrar, queda un recuerdo imborrable en el corazón; no importa lo mucho que intentemos olvidarlo, no importa lo mucho que tratemos de alejarlo. Somos inseparables de todo lo que experimentamos y de todo lo que huimos.

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El corazón no conoce de tiempo, ni de ausencia, ni de separaciones, ni de errores, por eso somos perseguidos por todo aquello que evitamos, por esa misma razón es que estamos hechizados por el pasado hasta que lo enfrentamos.

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El boceto de la vida

Sintió en su boca el suave olor de la fiebre y lo aspiro como si quisiera llenarse de las intimidades de su cuerpo. Y en ese momento se imaginó que ya llevaba muchos años en su casa y que se estaba muriendo. De pronto tuvo la clara sensación que no podría sobrevivir a la muerte de ella. Se acostaría a su lado y querría morir con ella. Conmovido por esa imagen hundió en ese momento la cara en la almohada junto a la cabeza de ella y permaneció así durante mucho tiempo… Y le dio pena que en una situación como aquella, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento mas hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte).

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Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera que quería: El hombre nunca puede saber que debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.”

— La insoportable levedad del ser, Milan Kundera