Sol lunar

Una noche en la que caminaba
volviendo a casa
me encontré sin querer con tu mirada
que siempre ilumina mi camino.

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Dimos un breve paseo
que nos llevó directo hasta la luna,
una luna llena que permitió
la magia de un reencuentro.

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El perro y el sol

Había una vez un perro que se enamoró completamente del sol. Él era feliz los días en que Febo iluminaba con sus rayos, ya que sabía que salía de paseo, podía correr por los parques, y hacer todas las cosas que le gustaban. Y allí arriba estaba él, mirándolo, dándole su amor incondicional.

Un día el perro se encontró con un genio, el cual decidió concederle un deseo. El perro pidió ser humano porque pensó que de esa manera podría estar más cerca de su amor. Deseo concedido. De golpe una tormenta enorme azotó la ciudad, y cuando dejó de llover, el perro era un hombre. Un hombre muy apuesto.

216104_10150156200266082_8016073_nPasada la tormenta, salió el sol, que se sintió muy triste y deprimido por no encontrar a su amigo perro que lo miraba tiernamente desde la Tierra. A partir de ese momento nació el invierno. Los días se hicieron más cortos, porque el sol ya no tenía fuerzas para brillar.

Una semana donde no paraba de llover, un ángel se acercó al sol y le preguntó porqué se escondía. Le contó su triste historia y el ángel le concedió un deseo. El sol pidió ir con su amado amigo perro.

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Alunadas: Mujeres que conversan con la luna (Lo que las mujeres deberíamos decir y no decimos)

El otro día leí que el ciclo de menstruación femenino está relacionado con los ciclos de la luna. Y pensé entre los días de luna llena que no duermo, más los días de luna, vivo alunada.

¡Qué agotador es ser mujer! Y más cuando estás ovulando y menstruando todo el tiempo. Mi período viene cada 21 días, estoy 2 veces al mes con la regla. Parece que lo único que vine hacer es prepararme para un proceso que todavía veo muy lejano de concretarse. Aunque creo que vine a conectarme conmigo misma, a enraizarme con la tierra, a ser una con todo.

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La semana antes que me venga me vuelvo negativa, destructiva, es tal la creatividad que la energía se convierte en algo imposible de controlar si no podés volcarla en algo. Me gustaría poder desmembrarme, sacarme las piernas, la cabeza, etc.

En cambio una vez que ya tengo la regla me siento como un astronauta, gravito. Me vuelvo lenta, la cabeza me va a otro ritmo. Estoy más torpe, presto menos atención, estoy más en la luna.

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