Buceando en las profundidades

Para descubrir la verdad hay que llegar al fondo de uno mismo. Hay que bucear por ese mar de contradicciones, de constantes polaridades.

Y en ese navegar, en esa búsqueda es cuando nos damos cuenta que estamos completamente equivocados. Que muchas veces creemos cosas o tenemos cosas en la cabeza que no son nuestras y lo peor es que en ellas se nos va la vida.

Tal vez estas vacaciones me vinieron muy bien para cerrar ciertos temas que tenía que resolver. Por fin puedo aceptar y reconocer que todos mis conceptos sobre el amor fueron derrumbados de un soplido. Y más que tristeza, esto me da alegría.

Imagen

Porque sé que no sé nada, y creo que tampoco hay que saberlo. Más bien hay cosas que hay que experimentarlas, descubrirlas sin suponer, sin tener ideas al respecto. Es duro reconocer que uno vivió equivocado. Pero todo este tiempo que estuve sola me sirvió para ir cambiando todas estas hipótesis erradas.

Sigue leyendo

Anuncios