*Cómo llenarte, soledad*

soledad

Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma…

De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.

Sigue leyendo

Anuncios

Con los cincos sentidos

Tener un cuerpo desnudo enfrente dispara todos los sentidos.

El olor que emana por los poros, la suavidad de la piel al tacto, la belleza y la armonía que entra por los ojos, el sonido de los acelerados latidos del corazón y de los gemidos, y el sabor que se desprende del sudor y de los diversos fluídos no se puede comparar con nada.

frase-el-mundo-es-como-aparece-ante-mis-cinco-sentidos-y-ante-los-tuyos-que-son-las-orillas-de-los-mios-miguel-hernandez-151037

Todos estos sentidos ayudan a desarrollar una mejor comunicación, confianza y conocimiento, además (si se utilizan correctamente) de aumentar el placer y la tensión en el otro.

Nuestros sentidos terminan donde comienzan los del otro.

Sigue leyendo

Jugando con los dedos

-No, esta vez mando yo, dijo ella presumida.

Ya desnudo, lo acostó en la cama, le vendó los ojos, prendió incienso y empezó a sonar una sensual música.

Se acercó a él lentamente, suavamente le acarició la cabeza, luego la cara, le pasó la lengua por el cuello y fue bajando de a poquito hasta su pecho. Allí se quedó un largo rato jugando con sus pezones y mordisqueándolos, mientras con las manos le acariciaba el pectoral.

Imagen

Siguió deslizando sus manos por las caderas y el muslo, mientras él intentaba tocarla, pero ella no lo dejaba. Pasó su lengua por el ombligo y su vientre. Continúo bajando acariciando sus ingles, lamiéndole las piernas, y para terminar le ofreció un masaje en los pies.

Sigue leyendo

El boceto de la vida

Sintió en su boca el suave olor de la fiebre y lo aspiro como si quisiera llenarse de las intimidades de su cuerpo. Y en ese momento se imaginó que ya llevaba muchos años en su casa y que se estaba muriendo. De pronto tuvo la clara sensación que no podría sobrevivir a la muerte de ella. Se acostaría a su lado y querría morir con ella. Conmovido por esa imagen hundió en ese momento la cara en la almohada junto a la cabeza de ella y permaneció así durante mucho tiempo… Y le dio pena que en una situación como aquella, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento mas hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte).

Imagen

Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera que quería: El hombre nunca puede saber que debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.”

— La insoportable levedad del ser, Milan Kundera

Espasmos simultáneos

Imagen

Acababan de conocerse. Ella estaba tendida en la cama mirando una película de domingo por la tarde, su aspecto delataba reminiscencias de la noche anterior, solo la cubría una camiseta y las bragas, cuando él se sentó frente a ella, sigiloso, a contemplarla. Ella le dirigió una fugaz mirada sugerente, volviendo a posar sus ojos en el televisor.

Sigue leyendo

Si quieres cambiar el mundo ama a un hombre

Si quieres cambiar el mundo… ama a un hombre… realmente ámalo…

Ama al hombre cuya alma llame a la tuya con claridad… al hombre que te ve… al que tiene suficiente coraje como para tener miedo…

Acepta su mano y guíala suavemente hacia el fondo de tu corazón donde él pueda sentir tu calidez y descansar… y quemar su pesada carga en tu fuego…

1005702_581458625231878_206333100_n

Míralo a los ojos… encuentra a sus padres y abuelos y esas guerras donde sus espíritus lucharon… en tierras lejanas en tiempos remotos…
encuentra sus dolores y peleas y tormentos y culpas sin juicio… y déjalo todo ir… suéltalo… siente su carga ancestral… lo que busca es un refugio seguro en ti… déjalo derretirse en su firme mirada sabiendo que no necesitas espejar esa furia… porque tienes útero… una puerta profunda y dulce… para lavar y renovar viejas heridas…

Sigue leyendo

Alunadas: Mujeres que conversan con la luna (Lo que las mujeres deberíamos decir y no decimos)

El otro día leí que el ciclo de menstruación femenino está relacionado con los ciclos de la luna. Y pensé entre los días de luna llena que no duermo, más los días de luna, vivo alunada.

¡Qué agotador es ser mujer! Y más cuando estás ovulando y menstruando todo el tiempo. Mi período viene cada 21 días, estoy 2 veces al mes con la regla. Parece que lo único que vine hacer es prepararme para un proceso que todavía veo muy lejano de concretarse. Aunque creo que vine a conectarme conmigo misma, a enraizarme con la tierra, a ser una con todo.

Imagen

La semana antes que me venga me vuelvo negativa, destructiva, es tal la creatividad que la energía se convierte en algo imposible de controlar si no podés volcarla en algo. Me gustaría poder desmembrarme, sacarme las piernas, la cabeza, etc.

En cambio una vez que ya tengo la regla me siento como un astronauta, gravito. Me vuelvo lenta, la cabeza me va a otro ritmo. Estoy más torpe, presto menos atención, estoy más en la luna.

Sigue leyendo