¿Qué pasa con nuestros cerebros cuando nos comunicamos con otros?

Cuando yo narro una historia y tú escuchas, nuestros cerebros se sincronizan

En algún momento habrás reflexionado sobre la neuro-empatía que se genera en las mentes de dos interlocutores. En un plano más íntimo, cuando leemos sentimos una conexión con el personaje, el protagonista de la narración, que nos está narrando algo; y también habrás notado que cuando hablas con alguien, el proceso de transmisión de información va mucho más allá de la comprensión de las palabras que se están utilizando.

La actividad psíquica es el fundamento que permite la realización del hombre como persona. Todo lo que somos, nuestra vida y comportamiento, dependen de las redes neurales: del sistema de los sentidos y de los diferentes módulos cerebrales, del cerebro antiguo y moderno, que actuando como sistema integrado, holístico, producen todas las funciones psíquicas.

Con el descubrimiento de las llamadas “neuronas espejo” podremos entender cómo la red neuronal “refleja” el mundo, la autoimagen y la imagen de la mente de los otros en la producción evolutiva de un comportamiento social.

Investigación en alza

La cognición social, desde esta perspectiva neurocientífica, es la capacidad para construir representaciones de las relaciones entre uno mismo y los otros, y como usar estas representaciones de modo flexible para guiar el comportamiento social.

Apunta no sólo a los elementos “racionales” sino también a las emociones, a las formas de percepción de las normas sociales, también estudia la teoría de la mente (mentalización) como clave de la interacción social. La teoría de la mente o “mentalización” es la capacidad de explicar y predecir el comportamiento de otras personas, atribuyéndoles estados mentales independientes a través de los correlatos neuronales.

Las neuronas espejo se activan cuando un individuo realiza una acción y también cuando observa una acción similar llevada a cabo por otro individuo.

Las neuronas espejo

Al ser criaturas sociales, nuestra supervivencia depende de entender las acciones, intenciones y emociones de los demás. Las neuronas espejo nos permiten entender la mente de los demás, no sólo a través de un razonamiento conceptual sino mediante la simulación directa. Sintiendo, no pensando.
G. Rizzolatti.

A través de las neuronas espejo es posible explicar la comprensión inmediata de lo que el otro individuo está haciendo. Entender las acciones y las intenciones es una tarea que se realiza de modo más directo y simple por medio de las neuronas espejo.

Estas neuronas fueron descubiertas en los años noventa del siglo XX, por el equipo de G. Rizzolatti. Observaron cómo ciertas neuronas del cerebro del mono se activaban no sólo cuando realizaba acciones motoras dirigidas a una meta, sino, sorprendentemente, también cuando observaba cómo otro mono, o un humano, realizaba la misma acción. En la medida en que este conjunto de células  “reflejaba” las acciones de otro en el cerebro del observador, recibieron el nombre de neuronas espejo.

Finalmente, ratificaron que las neuronas espejo se activaban ante la observación de acciones (y no sólo durante su ejecución), y que estaban implicadas en la comprensión de las acciones (activándose cuando el mono no podía ver la acción realmente, pero podía imaginarla).

Neuronas espejo en el cerebro humano

La confirmación de esta actividad de las neuronas espejo llevó a preguntarse si sucedía lo mismo en los seres humanos, lo cual quedó demostrado con numerosos experimentos en los que han servido de ayuda las técnicas de neuroimagen.

Las neuronas espejo parecen codificar acciones específicas, lo cual permite a un individuo no sólo llevar a cabo acciones motoras sin pensar en ellas, sino también comprender las acciones observadas, sin necesidad de razonamiento alguno.

Comprender a los otros

Según las investigaciones de G. Rizzolatti, V. Gallasse, M. Iacoboni, L.M. Oberman, V.S. Ramachandran y otros muchos se puede afirmar que existe un vínculo entre la organización motora de las acciones intencionales y la capacidad de comprender las intenciones de otros. Esto supone la disolución de la barrera entre uno mismo y los otros, comprendiendo la ventaja que implica desde el punto de vista de la supervivencia. La comprensión de las intenciones y las emociones de otros es esencial para la vida social y el fundamento de los comportamientos morales.

Las neuronas espejo son conocidas también como “neuronas de la empatía” por ser las implicadas en la comprensión de las emociones de los otros. De algún modo, si la observación de una acción llevada a cabo por otro individuo activa las neuronas que permitirían al observador realizar la misma acción, estaríamos ante una suerte de “lectura de la mente”.

Las neuronas espejo del observador actúan como un sistema que permite la comprensión de las acciones y por tanto la empatía, la imitación, y la teoría de la mente. Es probable que el sistema de neuronas espejo sea el mecanismo neural básico para el desarrollo del lenguaje, siendo todos ellos, rasgos de capacidades relevantes para la hominización, desde un punto de vista evolutivo.

Todo esto nos hace pensar que las neuronas espejo son el mecanismo esencial para comprender las intenciones de otros, para desarrollar una teoría de la mente y, por ende, para capacitarnos para la vida social. También supone la capacidad de adoptar el punto de vista de otro, posibilitando una imitación intencional y, por tanto, un aprendizaje basado en la imitación.

Este elemento tiene importantes consecuencias desde el punto de vista evolutivo, ya que permite afirmar que el sistema de las neuronas espejo marca un antes y un después en el debate entre naturaleza y cultura.

La capacidad de aprendizaje de un individuo depende, al menos parcialmente, de este sistema. Gracias a él, el cerebro humano se especializó para la cultura y se convirtió en el órgano por excelencia de la diversidad cultural. O, lo que es lo mismo, es lo que nos permite ser esencialmente humanos.

Anuncios

5 pensamientos en “¿Qué pasa con nuestros cerebros cuando nos comunicamos con otros?

  1. Alguien dijo que todo lo realmente importante no se puede enseñar (lo realmente importante es la experiencia personal de cada uno) y ese alguien era un genio. Sin embargo, un payaso que leyó el aserto comentó…”pero, ¿se puede aprender?”
    Estoy con el payaso…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s